¿Por qué el páramo absorbe más carbono que la selva amazónica? 5 datos que nadie te contó
Si le preguntas a cualquiera cuál es el pulmón del mundo, todos dirán que la selva del Amazonas. Pero la ciencia tiene un secreto bien guardado: metro por metro, los suelos del páramo son capaces de almacenar más carbono atmosférico y regular el clima de forma más eficiente que la propia selva tropical.
Estos son cinco datos curiosos del páramo que cambian la forma de mirarlo: no es una montaña pelada y fría, es la infraestructura de agua y clima más eficiente que tiene el país.
El suelo es una «esponja de carbón» prehistórica
A diferencia de los bosques, donde la materia orgánica se descompone rápido por el calor, en el páramo el frío retrasa la descomposición. Esto crea capas de turba —suelos negros y esponjosos— acumuladas durante miles de años.
Ese suelo retiene hasta diez veces más carbono por hectárea que un bosque tropical promedio. Cuando se ara un páramo para sembrar papa o se drena para ganadería, ese carbono guardado durante milenios vuelve a la atmósfera en pocos años.
El frailejón que ves hoy nació cuando tus tatarabuelos no existían
Los frailejones (Espeletia) crecen a un ritmo extremadamente lento: alrededor de un centímetro al año. Si ves uno de tres metros de altura en Chingaza, en Sumapaz o aquí en Guasca, estás parado frente a un ser vivo que germinó hace más de 300 años, sobrevivió a la época colonial y sigue atrapando la niebla cada mañana.
Por eso no se pisan. Un frailejón aplastado por una bota no se recupera en una temporada: se pierde el trabajo de tres siglos. Es la razón por la que en la reserva se camina solo por senderos establecidos y en grupos pequeños.
Es el «santo grial» del agua dulce
A nivel mundial, solo cinco países tienen páramos neotropicales: Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú y Costa Rica. Colombia alberga más del 50% de todos los páramos de la Tierra.
De este ecosistema proviene más del 70% del agua potable que se consume en ciudades como Bogotá o Quito. Dicho de otra forma: casi todo lo que sale de la llave en Bogotá pasó primero por un suelo como el de esta foto.
Funciona como un condensador gigante
Los frailejones no solo absorben el agua de la lluvia. Sus hojas están cubiertas de finos pelos blancos (pubescencia) capaces de atrapar las gotas microscópicas de la niebla, esas que nunca llegarían a caer como lluvia. Esa humedad se canaliza hacia el tronco, baja al suelo de turba y alimenta los nacimientos de los ríos.
Es lo que explica que un páramo entregue agua incluso en verano, cuando hace semanas que no llueve.
Es el hábitat del único oso de Sudamérica
Entre la vegetación abrigada habita el oso de anteojos (Tremarctos ornatus). Este mamífero es un jardinero natural: al derribar plantas maduras para alimentarse de sus corazones tiernos, abre espacios de luz en la vegetación para que nazcan nuevos frailejones y orquídeas de alta montaña.
Ver uno es raro y no se puede prometer. Encontrar sus rastros —plantas derribadas, huellas en el barro— sí ocurre, y es de las cosas que un guía enseña a leer.
¿Y cómo aguantan ahí arriba? El páramo pasa de 20 °C al mediodía a bajo cero de madrugada, todos los días. En la vida extrema en el páramo está lo que hacen las plantas y los animales para sobrevivir a ese vaivén.
De dónde salen estos datos
Las cifras de almacenamiento de carbono, extensión de páramos y abastecimiento de agua provienen de la investigación pública colombiana sobre alta montaña. Se pueden consultar en el Instituto Humboldt, en el IDEAM y en Parques Nacionales Naturales. Los rangos varían según el páramo y el método de medición: lo que no varía es el orden de magnitud.
Verlo de cerca, en Guasca
Renasie es una Reserva Natural de la Sociedad Civil en el páramo de Guasca, a menos de dos horas de Bogotá. Caminar el ecosistema con alguien que lo interpreta cambia la experiencia: uno deja de ver «monte» y empieza a ver un sistema de agua funcionando.
Puedes venir por el día en una caminata con almuerzo campesino o quedarte a dormir con Páramo por una Noche. También puedes conocer la reserva antes de decidir.